Si no fuera porque tenemos espacios para comunicarnos entre nosotros, si no tuviéramos a esos valientes que se enfrentan a la verdad y nos descubren los desmanes que el poder ejerce de espaldas a nosotros, ¿podríamos tener esperanza en cambiar las cosas?Rehuyamos de los tópicos, pero los que nos gobiernan, de un modo evidente este Tripartit, son culpables de todos los atropellos que cometen con el dinero del contribuyente, y son culpables también por omisión, al no haber previsto la crisis, y por acción al crearnos enemigos internaciones promocionando alianzas de perdedores, y por acción también en Cataluña de un modo especialmente sangrante, por los abusos de poder manifiestos, como lo son el coche "fantástico" de Benach, el lujoso viaje a Oslo con cargo a los fondos públicos de un grupo de parlamentarios catalanes, por no hablar del dispendio que suponen las embajadas catalanas de Carod (que solapan funciones del cuerpo diplomático español, es decir que pagamos dos veces)... por no hablar de los casos flagrantes de nepotismo, los inútiles departamentos, los carísimos informes sobre estrafalarios objetos, la inversión en promocionar la lengua catalana en países extranjeros mientras la educación pública catalana carece de medios...
Y entretanto la prensa valiente, la que denuncia, la prensa incómoda y crítica, que visibiliza la única esperanza para el ciudadano, es amordazada, como lo es la COPE, a la que han retirado sus licencias en Girona y LLeida, después de 6 años de emisión con éxito de audiencia. ¿Alguien conoce criterios para tal discriminación cuando otros grupos mediáticos con audiencias irrisorias obtienen hasta 8 licencias (por ejemplo Radio Estel)?
El CAC en sí no es un organismo paradigmático de la democracia y la libertad, y si bien en algunos lugares funciona para evitar la publicidad engañosa o la competencia desleal, en nuestra casa sirve para todo lo contrario, para evitar la competencia y fomentar la información partidista, y a las pruebas me remito.
En Cataluña se sigue trabajando en pro del pensamiento único, nacionalista y socialista, con la prensa en sus manos los que detentan el poder podrán hacer cuanto deseen, a espaldas del ciudadano, que ve entretanto como los impuestos suben, y como los problemas crecen. Que padecemos toda suerte de persecuciones, empezando por la de los agentes de tráfico con sus cámaras para pillarnos in fraganti pisando un pedacito de acera y propinarnos un buen golpe de efecto sobre la cuenta corriente, por no hablar de las casi doscientas sanciones anuales que imponen a los comerciantes por rotular en castellano, vulnerando sus libertades.
Esa es la clase política que tenemos, empezando por Zapatero, que se arrastra ante Sarkozy humillando a España a cambio de estar en una reunión del G-20 en la que se propone "derruir los cimientos del neo-liberalismo" (¿Quién le ha dado permiso para tal osadía?), pasando por Repsol, que se ve amenazada por la compra de un 20 % de su capital por parte del estado ruso (conocemos bien los devastadores efectos del estatalismo ruso), y acabando por los trabajadores de Nissan y miles de empresas en España en proceso de ERE, mientras somos el país de Europa que más paro genera más rápido.
¿Cuánto tiempo seguirán los ciudadanos de Cataluña dormidos e impasibles? Todavía conservamos la esperanza de que Cataluña sea algún día una sociedad abierta, seremos los malditos, pero no podemos permitirnos arrojar la toalla, a pesar de que los que nos damos cuenta y no queremos esta realidad política, al final escribimos cuatro líneas para desahogarnos y acabamos por sentirnos solos y engañados, totalmente solos.
Keyra

3 comentarios:
¿Por qué se utiliza Lleida o Girona cuando escribimos en castellano? ¿Por qué nos quejamos de la imposición lingüística en Cataluña y somos incapaces de defender el castellano? Por favor, no caigamos en las redes de las instituciones catalanas y utilicemos los topónimos castellanos cuando hablamos y escribimos en esta lengua. La RAE dice: "Gerona. Nombre tradicional en lengua castellana de la provincia y ciudad de Cataluña cuyo nombre en catalán es Girona. Salvo en textos oficiales, donde es preceptivo usar el topónimo catalán como único nombre oficial aprobado por las Cortes españolas, en textos escritos en castellano debe emplearse el topónimo castellano. El gentilicio, para todo tipo de textos, incluidos los oficiales, es gerundense" (ídem para el término Lérida).
¡A ver si defendemos más la lengua castellana que hace mucha falta!.
Cordón saniitario…PUC,…CAC… etc…; ¿Democracía u Olocracia?
“La naturaleza le concede al hombre exclusivamente la palabra, mediante la cual, diferencia el bien del mal y lo justo de lo injusto, siendo esto la principal característica que lo hace distinto de los demás animales.”………… Aristóteles en esencia pura, hace ya casi 2400 años, ya entonces no había duda; la palabra era, (y es), la cualidad y herramienta qué diferencia al hombre de otros seres vivos, la palabra como tal en su formación, uso y comprensión implica la razón, cualidad innata al ser humano.
El uso de la misma mediante la cual se diferencia el bien del mal y lo justo de lo injusto, no es otro que expresar opinión; y es por tanto esencia del hombre el diferenciar el bien del mal y, lo justo de lo injusto, utilizando la palabra, y para eso es necesario el tener libertad de expresión, derecho del que 23 siglos atrás se tenía por inherente al hombre……………… desgraciadamente tal derecho no tiene la misma consideración en nuestros días.
Todos sabemos cual ha sido la decisión del CAC (el innombrable Consell Audiovisual de Catalunya) en los días pasados, por lo que no quiero, o no debo, incidir en lo nefasto de la decisión, y no por haber excluido a ciertos licenciatarios del derecho de emisión que poseían, sino por haberlos excluido exclusivamente, valga la redundancia, por las ideas que protegían y difundían por las ondas, así como por comunicar al público en general, lo justo, lo injusto, los actos benignos de unos , los actos malignos de otros, primando además a nuevos licenciatarios solo por el hecho de ser antagonistas de los excluidos, o más cercanos al PUC (“Partit Unificat de Catalunya”, como bien tiende a denominársele ahora a la malograda figura del Tripartito que gobierna en Cataluña)
Es decir se prima a unos en contra de otros, cuando debería haber espacio para todos, y si se quiere lo hay, (pero es que no se quiere), debería premiarse con nuevas licencias a aquellos que lo hagan bien sin castigar a otros, que también lo hacen bien, en lo que al ejercicio del derecho se refiere, medios técnicos, difusión etc…., sin entrar en valoraciones de opinión, ya que se supone que en un sistema democrático con la libertad de expresión recogida en la constitución y avalada por diferentes leyes que desarrollan, y a la vez limitan el concepto, para que no existan abusos, no debe existir de ninguna manera un “castigo administrativo” por versar ciertas opiniones, siempre que éstas se encuentren dentro de los límites que marcan las propias leyes).
Nos hemos de plantear entonces que tipo de abominable decisión es esta del “castigo administrativo” dentro de un régimen democrático, en el que sinceramente creo, y volviendo a Aristóteles, éste expuso en la Política la teoría clásica de las formas de gobierno, tomando en cuenta dos factores primordiales, quién gobierna y cómo gobierna. En base al criterio de quién gobierna, distinguió según si en la constitución el gobierno reside en una persona, pocas personas y muchas personas, dando a la primera el nombre de monarquía, a la segunda el de aristocracia y nombrando a la tercera democracia. En este aspecto, el PUC, se quedó anclado en el concepto aristotélico de gobierno; se da por hecho que al ser muchas personas las que forman el gobierno, tan sólo por eso el régimen al uso en Cataluñaa es la democracia, hecho que debe ser aceptable, aunque el concepto moderno de democracia es mucho más amplio que “el gobierno de muchos”. Aristóteles atendiendo al criterio de cómo gobierna, aquél que gobierne, separó las tres formas anteriores, consideradas como puras, de aquellas que se podían contraponer a las primeras, hablamos de otras tres formas impuras, de modo que aplicado a estas formas malas el criterio de quién gobierna, Aristóteles las clasificó como tiranía (gobierno de uno), oligarquía (gobierno de pocos) y oclocracia (desgobierno de muchos).
Con lo que la figura de la democracia tiene su contraposición en la olocracia, que le viene a marcar el límite, y en ese punto, el de la contraposición, en la olocracia, nos encontramos actualmente, una situación de desgobierno, o malgobierno, que es lo mismo en lo que respecta al fin último de un gobierno; tal como es el ejercer la función ejecutiva y la potestad reglamentaria de acuerdo con la Constitución, Estatutos, y las Leyes; protegiendo a sus ciudadanos, y garantizándoles que son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.
Javier Esplá López del Rincón.
Estoy totalmente de acuerdo con CB, bien que en TV3 se habla de Cadis, Algecires o Aragó.
Pero sobre la entrada a comentar, creo que el diagnóstico es absolutamente correcto, Cataluña (con ñññ) está adormecida y los catalanes nos estamos dejando absorver por el matrix girautista. Algunos se han tomado la pastilla nazi o nalista y están la mar de contentos. Pero nosotros no.
El hecho es que después del diagnóstico nos hace falta ver que remedios ponemos o que medicinas tomamos...alguna idea?
Publicar un comentario