viernes, 15 de mayo de 2009

Nuestra velada con el director de El Mundo en Catalunya


Ayer noche tuvimos otro de nuestros tradicionales encuentros en la ciudad de Barcelona. Nos reunimos para cenar y departir con Alex Salmon, que tuvo la simpatía de acompañarnos y dejarse preguntar en una tertulia-cena muy instructiva y amena. Y sobre todo queremos resaltar la capacidad del invitado para responder sin cortapisas y con muchas dosis de sensatez y honestidad. Nos comentó que esta no es la primera ni la última cena de este tipo a la que acude en este año, síntoma saludable de que a pesar de todo algo se mueve en esta sociedad. Que no todos hemos caído en la telaraña de lo acomodaticio, y como buen ejemplo la propia cabecera de El Mundo Catalunya, que Salmon dirige desde 2001.


Curiosamente El Mundo nació un otoño de 1989, fecha que da nombre a este foro nuestro que rememora la símbolica caída del Muro del Berlín, caída de tantas otras cosas aunque algunos prefieran ignorarlo. Salmon dio ayer cuenta de algunas de las vicisitudes de su faceta periódistica, abundó en detalles como los orígenes del caso Filesa, que saltó en Barcelona con Sala y cía., y de otras virtudes y vicios más o menos ocultos de la sociedad catalana, como esa riqueza y potencial que tenemos por conocer dos idiomas, o el peculiar color de nuestra literatura catalana, sea escrita en catalán o en castellano, también ese espíritu crítico tan catalán que se cultiva en privado y se descuida en lo público, una forma de vida, sí, ¿por qué no? somos algo distintos, tanto que aquí se fabrican polémicas absurdas que en ocasiones suenan a ecos en Madrid, y por supuesto ese nacionalismo ficticio que tan bien hemos sabido reconocer algunos. Abundó en los orígenes intelectuales del movimiento -y después partido político- Ciutadans y endulzó los oídos de muchos de los asistentes, que se ubican ideológicamente en posturas no nacionalistas, con todos los matices y colores que cabe esperar en ese espectro ideológico. La mayoría de los asistentes pertenecientes a esa generación todavía no afectada del todo por la ingeniería social pujolista... de entre los treinta y cuarenta años de edad, aunque con unos cuantos años a la espalda de batalla en silencio.


Además de la ecuanimidad de su proyecto periodístico, nuestro invitado nos contó la difícil situación de la prensa escrita, y las distintas esclavitudes y amenazas que asolan a la prensa en general, a la razón de ser un medio como el que él dirige y a lo que los lectores esperan de él. Es un periódico liberal en el sentido más amplio y extenso, y sobre todo plural. Y esto no debe entenderse como un tópico, siendo El Mundo de los pocos diarios aliado de la libertad informativa, un periódico que sale todas las mañanas sin mordaza que valga, un periódico al que muchos temen. Y sobre todo un periódico que es capaz de desorientar a sus lectores, que es capaz de decir algo que incomode al lector, por tanto es un periódico complicado, y de ahí su especial valor.


Hablamos por tanto de un bastión, de un modelo. Y en el fondo, de un compromiso que más allá de la venta del producto, un espacio a la disidencia y como rasgo crucial no estar al servicio ni de un partido ni de un interés empresarial que condicione su línea editorial. Desde el Foro1989 esperamos que esta cabecera, que este gran proyecto que es El Mundo, que en otoño cumplirá los 20 años de vida, siga durante mucho tiempo siendo referente y gozando de buena salud.
Por lo demás, felicitarnos por la visita de Salmon, y agradecerle enormente su cordialidad y atención con todos los asistentes. Hasta la próxima.


Foro1989

lunes, 20 de abril de 2009

Nuestra velada con Juan Carlos Girauta

El pasado 18 de febrero tuvimos una de nuestras cenas tradicionales con coloquio. El invitado para la ocasión fue el periodista, escritor y abogado Juan Carlos Girauta, quien como relató en su crónica, fue acribillado a preguntas por nuestros participantes.

En su estilo habitual, mordaz e inteligente, abordó todos los asuntos que nos preocupaban a los asistentes, la mayoría ubicados en ese amplio espectro del no nacionalismo, unos más a la izquierda, otros más a la derecha, del conservadurismo al liberalismo, aunque unidos por una inquietud, por la libertad y contra el pensamiento único en Catalunya.

El invitado cumplía todas las condiciones para darnos muchas de las claves, para comprender qué pasa en los entresijos de la política, y cómo manejan los creadores de opinión las informaciones, cómo se tejen las influencias y se remueven conciencias. Nos dio las claves para comprender la falsedad de los discursos de la izquierda y del nacionalismo, fabricados sobre consignas.

En la tertulia además se dejaron entrever otras facetas del invitado, su erudición, su bagaje y un argumentario cargado de referencias intelectuales y filosóficas, resultando en un diálogo de gran nivel, y de mucha amenidad, que nos tuvo atrapados durante las tres horas largas de cena. Hubo de todo, desde propuestas políticas osadas y más o menos utópicas, hasta utilitarismo y cálculos electorales, se manejaron nombres, cifras, variables, se diagnosticó un mal conocido por todos, y al que todavía esperamos no llegar tarde para darle cura. Posibilidades y dudas existenciales, imaginación y pensamiento libre y abierto, lo cual convirtió el evento en un placer, el mismo que nos proporciona leer a este interesantísimo y brillante escritor. Hasta la próxima.

Foro1989

jueves, 12 de febrero de 2009

Nuevo liderazgo republicano en EE.UU.

[Imagen extraída de: http://www.bet.com].


El Comité Nacional del Partido Republicano de los Estados Unidos votó el viernes 30 de enero a su nuevo presidente: Michael Steele. Se anexa la primera entrevista que le concedió a la Fox el día de la elección, cuya lectura recomiendo. De dicha elección se pueden sacar una serie de conclusiones, que nos pueden hacer reflexionar.

1. Esta elección llega justo después de la elección del Presidente Obama y de dos consecutivas derrotas en las Cámaras de los republicanos en 2006 y 2008. En este momento los republicanos se hallan en medio de un debate acerca de hacia donde orientar su línea política: volver a los ideales de gobierno limitado de Reagan, que les llevaron a la victoria o adoptar una línea más “centrista” adaptada a la nueva realidad. La elección de Steele significa una afirmación clara de los valores conservadores a la vez que un intento de renovación. El debate no huye para nada de factores ideológicos, al contrario los asume con claridad.

2. Tras las derrotas republicanas se ha comentado que el Partido se ha convertido en un partido regional del Sureste y de los blancos cristianos, que ha sido incapaz de atraer a los negros, ha perdido voto hispano y de otras minorías étnicas así como el voto moderado de los obreros y clases medias de las zonas del Norte y centro del país. Al mismo tiempo sin embargo, todas las encuestas sostienen que EEUU sigue siendo una nación de centro derecha, y se identifica con los valores conservadores. No se olvide que, a pesar de la crisis y de la pérdida de popularidad del presidente Bush, en las elecciones presidenciales McCain alcanzó el 46% de los votos. Uno de los objetivos de Steele es acercar al Partido Republicano a las minorías étnicas –él es negro- y a los sectores que han abandonado a los republicanos. Un partido para amplias capas de la población del país, abierto a la sociedad y a sus problemas. Con propuestas alternativas, sin limitarse a pedir el voto por una gestión más eficaz de la administración o de la economía. El voto en contra esta semana en la Cámara de Representantes al paquete de medidas de Obama para relanzar la economía es un ejemplo: crea intervencionismo y gasto público.

3. En EEUU los partidos son máquinas electorales, y sus cargos electos gozan de una independencia a la hora de votar que desconocemos en España. El presidente del partido es un cargo que recauda fondos, que organiza las campañas y promueve candidatos. Nada más y nada menos. Con la elección de Steele el mensaje que lanza el Partido Republicano es de pasar página respecto a la etapa Bush, y de afrontar los nuevos tiempos con caras nuevas y mensajes distintos. La elección ha sido competida: 6 candidatos, entre ellos el hasta ahora presidente, que tras perder las primeras votaciones se retiró en aras de la unidad del partido y consciente del cambio que las bases republicanas pedían. Todos han hecho campaña públicamente, han debatido entre sí y al final ha ganado, a la sexta votación, Steele. Toda una lección de democracia interna. Por cierto, la entrevista que sigue, a un líder de opinión conservador de la Fox, Hannity, que le había apoyado activamente, demuestra que la colaboración de los medios conservadores pero independientes es básica para triunfar los candidatos republicanos.

Como hace poco sostuvo el escritor neoconservador Bill Kristol, no va mal que los republicanos pasen un tiempo discutiendo la mejor estrategia para el futuro. Solo de este debate saldrá un programa alternativo al de Obama y unos líderes capaces de triunfar dentro de 2 (en las Legislativas), 4 u 8 años (en las presidenciales). Quizás los tiempos sean otros en España… y el reloj corra más deprisa.

Por Madison, 31 enero 2009.


Interview with Michael Steele on "Hannity":

HANNITY: This is a Fox News alert. Earlier today the Republican National Committee elected its new leader Michael Steele. He joins me now from Washington, DC. In his first interview since becoming the head of the Republican Party. Boy, what a step up, Michael from actually filling in for me occasionally. Congratulations.

STEELE: Thank you so much, Sean. Thank you very, very much. It is an incredible honor right now to stand with my friends around the country as we help to grow this party and make it a viable political entity out here. We have got a lot of work to do but today is a good day.

HANNITY: Well, it's a good day because we have been friends a long time.

STEELE: Yep.

HANNITY: Let me ask you this. I can tell you that conservatives I know this week in particular, Michael, feel very energized.

STEELE: Yeah.

HANNITY: Because the Republicans in the House stood up to this massive transfer of the economy to the federal government. Is this a first step towards reenergizing the party?

STEELE: I think it is, Sean. I just spoke a little bit ago with Congressman Eric Cantor, the whip of for the Republican Caucus. And I had to congratulate him. This is the best whip job I have seen in a very, very long time by the Republican Caucus. He led, working with Congressman Boehner to keep the House together on this continual, you know, flow of funds away from the people out of their pockets into government.
And I thought it was a very bold move. I think the base especially is particularly excited to see Republicans standing firm on the core economic principle that we trust the people who know best to do what their dollars than the government. So, it was a good week. And today is a great day. And I'm excited to be a part of it.

HANNITY: And I think this is a great moment for what Reagan said back in 1975 after the Republicans lost in 1974. No pale pastels, bold colors. Bold differences. I have interviewed you a lot over the years. You want those differences. You want to make those distinctions, correct?

STEELE: Absolutely. Sean, we are the conservative party of this country. And under the leadership of our new president and Rahm Emanuel, the Democrats have declared themselves to be the liberal party. And this is great, this is great. So now we have got this wonderful opportunity to clearly define the distinctions between the left and the right, conservatives and liberals and have the American people choose who we believe is still a center-right nation have them choose to go in a direction of peace and prosperity, opportunity and empowerment.
That's what republicans want to talk about, the poor and those who are struggling to make it, we want to help them do that. I want to give a particular shout out to you, Sean for standing with me and supporting me and helping with the work here at Fox and the opportunity to work with you has been tremendous and it means a lot. It really does.

HANNITY: In full disclosure to our audience here, from early on when you were running, both on my radio show and here, I had said I was supporting you for a lot of different reasons, Michael. And not the least of which is you are a conservative. Both of us have talked both privately and publicly how the Republican Party has lost some of their conservative principles resulting in, I think, two pretty big election losses. And I think that message needs to be brought back.

STEELE: Well, it will be. And we tried to send out today right after the election a clarion call to the base to get ready, get revved up, and get ready to go forward and move that agenda, that conservative agenda. You know, conservatism is not a bad thing. It's not a pejorative. We have I think some very fundamental principles and values that matter. We just need to talk about them in the context of people's lives. And we are going to start doing that right now.

HANNITY: Michael, I was watching the vote take place today. And I was making calls to people that I knew where there when this vote was taking place. You won on the sixth ballot today.

STEELE: Yep.

HANNITY: And then, when you finally won, I was watching right here at Fox and the chyron, in other words, those words at the bottom of the screen said first African-American chair of the Republican National Committee. It has been a source of frustration to me that if you look at the demographics for those that break down demographics every election. African Americans, 90 percent, most elections, tend to vote for the Democratic Party.

STEELE: Um-huh.

HANNITY: In the context of your election, can that, will that change?

STEELE: I don't know, Sean. You know, it doesn't change with one person, you know. Just because a black man is running the RNC doesn't mean black folks are going to oh, OK, I will be a republican. Just as with the election of President Obama. All the problems and concerns that are very important to African Americans don't get solved overnight. There is still black businesses that are being red-lined in neighborhoods that are struggling.
So what I think it does do is send the appropriate message that right now at this hour the republican party gets it. We are prepared to come into town squares and into town halls and meet with the community, talk about those issues, talk about the differences between us and work to earn their vote. We're not going to seed that opportunity any longer. This mind set they won't vote for us anyway is over. We are going to engage in Iowa to Florida to Nebraska to California, the Northeast. We want to be competitive everywhere. And I think this is a great opportunity to do it. And the conservative message resonates. When we walk away from that message. When we try to do conservative light, that's when we run into trouble.
So this is an opportunity to say we get it, we're going to move forward. And bring along those who want to be with us and open up our arms and our doors and our tables to new voters and new opportunities.

HANNITY: Well, Michael, I couldn't be happier for you. Congratulations. I think the Republican Party is lucky to have you. You are a good friend. This was a big victory today. And I look forward to watching you lead the Republican out of exile into the promise land, victory.

STEELE: My name ain't Moses, it's Steele but we will do our best, my friend.

HANNITY: It's pretty close. No pressure, Michael.

STEELE: No pressure. I want to give a shout out to Chairman Duncan and thank him for his leadership of the RNC. He is a good man and good leader.

HANNITY: We are going to need everybody to unite together. And thanks for being with us, Michael. Congratulations.

STEELE: Thank you.

Extraído de aquí.

viernes, 30 de enero de 2009

Intervención José María Aznar Doctorado Honoris Causa. Valencia. Enero 2009






INTERVENCIÓN DE JOSÉ MARÍA AZNAR
DOCTORADO HONORIS CAUSA

UNIVERSIDAD CEU CARDENAL HERRERA
(Valencia, 20 de enero de 2009)

Tengo el privilegio de recibir el doctorado “honoris causa” con el que la Universidad CEU Cardenal Herrera me ha distinguido.

Me siento profundamente honrado y sinceramente agradecido al incorporarme en este acto a vuestra comunidad académica.

Desde que cumplí mi compromiso público –contraído con los españoles muchos años antes– de dejar la política activa, la Universidad forma parte de mi vida. Como profesor de la Universidad de Georgetown, como conferenciante habitual en foros académicos y, desde luego, como Presidente de una fundación –la Fundación FAES– que se precia de su colaboración y diálogo con la Universidad.

Esta Universidad CEU Cardenal Herrera, firmemente arraigada en la sociedad de la que forma parte, contribuye a su desarrollo con la formación y con el estudio. Unir conocimiento y valores, reconocerse parte de un legado cultural y otorgar a sus raíces cristianas el valor que merecen, es un esfuerzo a menudo descalificado.

No se trata de una reivindicación religiosa, que puede carecer de sentido para un sector más o menos amplio de la sociedad. Tampoco hablamos de pretensiones confesionales que están fuera
de lugar en una sociedad plural. Se trata simplemente de una necesidad cultural, de la conservación de nuestra identidad europea y occidental.

Una identidad de raíces cristianas que es posible defender desde posiciones laicas y desde posiciones confesionales. El Papa Benedicto XVI, en su encuentro en París con intelectuales franceses el 12 de septiembre del año pasado, abogó por una “laicidad positiva”. Entonces, Benedicto XVI alertó sobre la prueba a la que la cultura occidental está sometida por la tensión ejercida sobre ella desde dos extremos: por una parte, la “arbitrariedad subjetiva” y, por otra, el “fanatismo fundamentalista”. “Sería fatal –añadía– si la cultura europea de hoy llegase a entender la libertad sólo como la falta total de vínculos, y con esto favoreciese inevitablemente el fanatismo y la arbitrariedad. Falta de vínculos y arbitrariedad no son la libertad sino su destrucción”.
Hoy quiero hablarles desde lo que soy; desde mi posición actual; desde mi experiencia acumulada en una larga carrera política, culminada con el privilegio de presidir el Gobierno de España durante ocho años.

Siempre me ha animado la confianza en mi país. La confianza en mis compatriotas. La ambición por construir entre todos una sociedad mejor. La ambición de que España sea una de las mejores
democracias del mundo. Mantengo esta confianza y esta ambición para España. Éste es el sentido sereno del patriotismo que comparto con la inmensa mayoría de los españoles. Con todos los que, sin estridencias ni alharacas, quieren trabajar cada día por lograr un futuro mejor para los suyos y para su país. Vivimos unos momentos especialmente difíciles para España.

Desde el compromiso con mi país, que nunca abandonaré, participo de la profunda preocupación que muchos sentimos por el presente y el futuro común. La historia de España ha servido demasiadas veces para justificar el pesimismo. Permítanme que hoy acuda a nuestra Historia reciente para acreditar que juntos hemos vivido un largo periodo de confianza, de ambición compartida y de éxito en común. Creo que esta realidad vivida por las recientes generaciones de españoles debería servirnos para revitalizar la esperanza que debemos depositar en nosotros mismos. Lo necesitamos con urgencia.

España ha vivido tres décadas de formidable transformación política, económica y social. Ha sido un periodo de éxito sostenido. La transformación fundamental fue construir entre todos un sistema democrático pleno y perfectamente homologable a cualquier país normal y avanzado. Hubo que superar las amenazas de la ruptura, del inmovilismo, del revanchismo y del afán de división. Lo logramos. Hubo una generación de españoles responsables que no dio la espalda a su historia y que logró pasar de la dictadura a la democracia; de la ruptura a los objetivos compartidos; del inmovilismo a un proyecto de futuro; del revanchismo al espíritu de concordia; y del afán de división a un afán común que integraba la diversidad.

Esa generación de españoles tuvo el acierto de proyectar y construir una Monarquía parlamentaria que dio forma a nuestro sistema institucional con la voluntad de cerrar viejas heridas. Ese caudal cívico, impulsado por una extraordinaria generación de políticos liderada por Adolfo Suárez, y sustentado en la acción integradora de la Corona, fundó un régimen de libertades garantizado por un Estado de Derecho efectivo. Esa corriente ciudadana convocó a la totalidad del arco político y social, y despertó nuestras mejores virtudes; las que nos permitieron la normalidad democrática, la modernización económica y social de España, y una presencia internacional creciente.
Sorprendimos al mundo porque fuimos capaces de poner fin a la historia de la tragedia civil de España. Nos admiraron porque la Transición fue un proceso virtuoso y auténtico. Un proceso que produjo resultados buenos para todos. Que funcionó. En lo político, ese impulso virtuoso culminó en una arquitectura institucional y territorial que se plasma en el modelo autonómico de la Constitución. Un modelo capaz de integrar a todos los que querían compartir un proyecto común.

Los equilibrios que se alcanzaron durante el proceso constituyente pretendían acomodar a todos los que deseaban hallar acomodo. Desde ese presupuesto histórico –y no otro– debe ser entendida la apertura que caracteriza el modelo que exhibe nuestra Constitución. No se trataba de aplazar la ruptura sino de facilitar la concordia.

Los españoles entendimos que la convivencia pacífica vale más que el cumplimiento de los objetivos partidarios de cada uno. Aprendimos a ser adversarios políticos porque renunciamos a
mirarnos como enemigos.
Los españoles sólo hemos tenido un enemigo durante todos estos años: el terrorismo. Los terroristas han atacado al Estado, han atacado nuestra sociedad. Han atacado, en definitiva, nuestra libertad y nuestra democracia. Pero, a pesar del dolor y de la soledad con que hemos sufrido durante tantos años el terrorismo, conseguimos finalmente convencernos de que se le podía derrotar. Convencernos y convencer.
La naturaleza del terrorismo exige su derrota porque niega violentamente el propio sistema democrático. Debemos derrotarlo para mantener nuestra libertad, para honrar la memoria y la dignidad de sus víctimas, y porque sin justicia no es posible la convivencia en democracia. Sabemos que no hay otro camino.

Esta Universidad puede estar muy orgullosa de haberse distinguido en la defensa de la memoria y la dignidad de las víctimas. Sobre todo en momentos, no muy lejanos, en los que las víctimas quedaron desamparadas. En estos años de éxito democrático hemos logrado también una modernización económica y social sin precedentes. Los logros han sido numerosos: La integración activa en Europa y la exitosa participación de nuestro país en la fundación del euro. La incorporación de la mujer al mercado de trabajo y a todas las esferas de la sociedad. La consolidación de un Estado de Bienestar avanzado y la extensión efectiva de la educación universitaria a todas las capas de la sociedad.

En fin, una economía dinámica que ha permitido dar un salto histórico en el número de personas ocupadas, y que ha atraído a millones de inmigrantes hacia nuestro país como tierra de oportunidades.

España rompió su aislamiento. Pudo abrirse al mundo gracias a su éxito interno. El mundo también miró a España con otros ojos porque demostramos que podíamos ser un país relevante y, a veces incluso hasta admirable. Supimos organizar con brillantez grandes acontecimientos de proyección mundial: políticos, culturales y deportivos.
Nos integramos en Europa y, poco a poco, logramos que nuestra opinión no sólo fuera oída sino que se escuchara con respeto. Terminamos por encontrar una inserción satisfactoria en el sistema de Seguridad occidental con nuestra incorporación plena a la Alianza Atlántica, promovida con innegable visión de Estado por el presidente Leopoldo Calvo-Sotelo. Las Fuerzas Armadas han pagado un generoso tributo por defender la libertad y la seguridad de todos dentro y fuera de nuestras fronteras. La relación con los Estados Unidos dejó de estar subordinada a los intereses militares. Se transformó en una relación de confianza, de cooperación y diálogo político. Con las sucesivas Administraciones de los Estados Unidos, esta relación adquirió un creciente peso en el plano bilateral.

El éxito de la Transición española, y el prestigio ganado por la Corona inspiraron los mejores esfuerzos de democratización en Iberoamérica. En estos años, sobre una realidad histórica, cultural y humana compartida, renovamos el tejido de nuestra relación con los países iberoamericanos, con la libertad y la democracia como referencia.
También contribuimos a su modernización a través de una apuesta estratégica que nos convirtió en el segundo inversor del mundo en la región. Nos sumamos a la alegría del mundo libre por la Revolución de la Libertad que se puso en marcha con el derribo del Muro de Berlín. Vimos la implosión del sórdido totalitarismo comunista y los estragos que había dejado a su paso. Todos pudieron comprobar que al otro lado del Muro no había ningún paraíso. Al cabo de los años, España respaldó la incorporación a la Unión Europea de las nuevas democracias del Este. Hemos podido ver el enorme poder transformador de la libertad en esos países. Éste ha sido el mejor periodo de nuestra Historia. Hemos tenido aciertos. También cometimos errores, pero tuvimos la sabiduría para corregirlos y la voluntad de superarlos.
El 1 de enero de 1979 el presidente Suárez convocó nuestras primeras elecciones generales del periodo constitucional. Un anhelo que varias generaciones de españoles no habían podido ver cumplido se hizo finalmente realidad. Inauguramos un tiempo político nuevo.

El 1 de enero de 1989, el presidente González –que tres años antes había firmado el ingreso de España en la Comunidad Europea- asumió por primera vez en nuestra representación la presidencia europea. Nuestro país retornaba como uno más al concierto de las democracias europeas.

El 1 de enero de 1999 España se incorporó al euro. Pasamos a convertirnos en un motor de Europa como socio fundador de la moneda común. Ascendimos un peldaño más al alcanzar un objetivo nacional que toda la sociedad española vio como valioso y se esforzó por conseguir desde unas difíciles condiciones de partida.
Sin embargo hoy, en enero de 2009, el relato tendría que variar. Quiero decir que, en mi opinión, el impulso modernizador que nos permitió obrar la mayor transformación de nuestra Historia se ha diluido. Necesitamos recuperar una idea compartida de cómo queremos que sea nuestro país en el futuro. Necesitamos recobrar el impulso cívico que nació del pacto de la Transición y que los españoles han venido renovando desde entonces. Es preciso devolver el crédito al espíritu de concordia y el prestigio moral al consenso. Porque hemos pasado de reconocer la pluralidad a impugnar lo que nos une.

Hoy se pone bajo sospecha la mera apelación a objetivos compartidos.

En nuestro actual mercado político se busca rentabilizar la radicalidad, la exclusión y el extremismo beligerante contra la Constitución. Se desdeñan por anticuados todos los proyectos nacionales. En suma, parece haberse impuesto un relato oficial que desacredita el Pacto de la Transición en beneficio de la radicalidad y de la ruptura, del revisionismo más estéril, y de la división de la sociedad española. Deberíamos estar preocupados por que las consecuencias de todo esto no se traduzcan en un deterioro institucional, del que ya son visibles ciertos síntomas. También deberían preocuparnos los episodios de enfrentamiento territorial que, en algunos casos, ya son evidentes. Se ha instalado entre nosotros la errónea creencia de que la relación entre el Estado y las Comunidades Autónomas es un ejercicio de suma cero que debe ir en una sola dirección, como si todo lo que pierde el Estado lo ganaran las Comunidades Autónomas.

Estamos en el absurdo de pensar que mientras el todo se empobrece las partes pueden hacerse más ricas. En el absurdo de considerar que el único Estado aceptable es un Estado residual. Pero sabemos que no es así. Sabemos que con un Estado débil perdemos todos.
Por la experiencia de los modelos de poder descentralizado que funcionan, sabemos que sólo un Estado sólido y bien dimensionado garantiza la cohesión y la igualdad. La unidad no se opone a la diversidad, sino que la hace posible. La dimensión exterior del debilitamiento político interno se manifiesta en la pérdida de presencia, proyección y relevancia internacional. Se ha quebrado una línea de continuidad en la vocación exterior de España. Todos estos elementos ayudan a comprender el diferencial que agrava el alcance y la profundidad de la crisis en España. Después del periodo de prosperidad, estabilidad y crecimiento más prolongado de nuestra historia reciente, el proceso de modernización de España ha quedado detenido. Y hoy, España se encuentra instalada en la crisis económica y social más grave de su historia democrática.
La primera lección que debemos extraer de la actual situación es la necesidad de prestigiar los valores básicos en los que se fundamenta una sociedad, dinámica y con ambición de futuro. Son los valores del esfuerzo y la exigencia; del respeto y del reconocimiento de la autoridad; de la búsqueda de la excelencia y la retribución del mérito frente a la gratificación instantánea; de la igualdad frente a la fragmentación identitaria de la sociedad; de la honradez y el trabajo productivo frente al oportunismo y las trampas; de la responsabilidad personal en el desarrollo del proyecto vital de cada uno frente a la eterna adolescencia patrocinada por el Estado.

Cuando llegó la crisis económica ya estábamos sumergidos en una crisis de cohesión política, de ideas y de valores. Esto contribuye también a explicar la diferencia del impacto y la profundidad de la crisis en España. Se ha pretendido ignorar la realidad. Pero Ortega ya nos advirtió de que la realidad que se ignora prepara su venganza. Y la venganza de la realidad se manifiesta en la amarga cara de una crisis que será dura, prolongada y profunda. Será más dura, más prolongada y más profunda cuanto más tardemos en afrontarla con todo el empeño y la determinación que la situación requiere.
La segunda lección que podemos extraer de la actual crisis es que no podremos superarla con medidas cortoplacistas ni de pequeños vuelos sino con una visión general que impulse un proceso de reformas muy profundas en estabilidad presupuestaria, fiscalidad, empleo, pensiones, Estado del Bienestar, infraestructuras, energía, marcos reguladores, liberalizaciones etc. Y, por supuesto, abordar de una vez por todas la reforma pendiente de la educación para proporcionar a los jóvenes españoles los conocimientos sobre los que labrar nuestro futuro.

No es el momento de la resignación sino la hora de la esperanza. A pesar de la gravedad y de la profundidad de las crisis que padecemos –una crisis económica, una crisis política, una crisis de ideas y de valores- es posible recuperar la confianza en nuestro futuro común y volver al camino de éxito y progreso que recorríamos no hace tanto tiempo. Ahora lo que debemos preguntarnos no es tanto ¿qué nos pasa? sino ¿qué debemos hacer?, como nos enseñó Julián Marías. Quizá lo primero sea reconocer que la situación actual va más allá de una simple crisis de alternancia política. Necesitamos plantearnos con claridad una ambiciosa agenda de reformas políticas, económicas e institucionales, a través de los instrumentos jurídicos adecuados y con el consenso necesario.
El mejor futuro de España no llegará con un Estado residual. Es urgente asegurar la viabilidad del Estado autonómico en los términos de nuestra Constitución. La centrifugación del Estado no es una consecuencia del modelo autonómico. Es el resultado de la deslealtad. Como desleal es aprovecharse de la flexibilidad del modelo para forzar su colapso.

La apertura del modelo autonómico no debe comprometer la viabilidad del Estado. El modelo es flexible para que funcione, no para que colapse. Hemos pasado de reconocer la pluralidad a cuestionar lo común. Y esto no nos fortalece. Nos debilita.
En mi opinión, es necesario promover una gran corriente de opinión nacional que recupere vitalidad, confianza, concordia y esperanza en el futuro. Y que se proponga nuevos objetivos ambiciosos de prosperidad y convivencia que puedan ser compartidos por una amplia mayoría de españoles.

Una nación con la proyección histórica y el dinamismo de España no tiene motivo para dar la espalda a la realidad ni caer en el desánimo. Nunca he creído en las maldiciones históricas. Ningún país está condenado al fracaso, como durante tanto tiempo creyeron algunos en España. Tampoco creo que ninguna nación tenga garantizado el éxito permanente. Necesitamos prestigiar lo común para reunir las energías hoy dispersas en afanes disgregadores y banales. Necesitamos generar una gran corriente de opinión que actualice la esencia del proyecto modernizador que representó la Transición. Necesitamos restablecer el caudal de confianza que se requiere para enfrentar las dificultades actuales.
De esta crisis nadie va a salir solo. Ni las personas, ni los partidos, ni las organizaciones, ni los territorios. De esta crisis saldrán las naciones cuyos ciudadanos estén dispuestos a hacer el esfuerzo de trabajo y unidad que necesitamos. La historia de las naciones libres la hacen los ciudadanos, con sus decisiones y asumiendo sus responsabilidades.
Mi sentimiento y mi responsabilidad en este momento me anima a expresar mi convicción de que juntos podemos hacer que España reemprenda el camino del éxito. Tenemos que liberarnos de los errores a los que nos conduce la política pequeña. Para España vuelve a ser el momento de la política con visión amplia y sentido histórico.

Recuperemos, entre todos y para todos, la ambición de hacer de España una de las mejores democracias del mundo.

jueves, 22 de enero de 2009

FORO 1989, UN PEQUEÑO BALANCE


Al inicio de este nuevo año hemos de hacer un mínimo balance del proyecto iniciado ya hace algún tiempo y que se ha visto magníficamente reforzado por este blog, que nos permite, desde el pasado mes de septiembre, estar más cerca de todos vosotros.

Desde el acto inaugural del Foro 1989, que contó, como todos recordareis con la presencia del polifacético Alfredo Urdaci, y al que una vez más debemos agradecer su desinteresada colaboración con este proyecto, hemos tratado, siempre con la declarada finalidad de dar voz a aquellos que representan/amos un discurso ajeno al monolitismo del pensamiento único vigente hoy en Cataluña, de oxigenar el debate político en Cataluña.

El anecdotario de Francisco Marhuenda, hoy director de “La Razón”, el minimalismo de alto voltaje intelectual de Arcadi Espada, la explosión vital de Montserrat Nebrera o el intenso amor por Barcelona de Alberto Fernández Díaz han tenido cabida en nuestras conferencias, en nuestros encuentros de diálogo, aunque lo propio sería calificarlas como tertulias ya que la sinceridad y, especialmente, cercanía de nuestros invitados han propiciado enriquecedores debates e informaciones siempre útiles, que el “oasis” en el que vivimos no siempre deja emerger.



Con el último de nuestros actos, que contó con la presencia de José Domingo, Diputado por “Ciutadans” en el Parlament de Catalunya reanudamos este curso político que esperamos continúe con la senda ya iniciada.

Intentaremos, si es que es posible, dejar a los políticos tranquilitos durante una temporada, siendo conscientes de que es tarea árdua y siempre complicada obviar su presencia en nuestras vidas, pero sobre todo con el ánimo por nuestro parte de volver a tomar el pulso de la sociedad y del debate político real y de fondo a pie de calle, especialmente en el casi siempre convulso y decepcionante centroderecha en Cataluña, con la presencia de periodistas, intelectuales, profesores, escritores y otros personajes del ámbito civil. Os invitamos a uniros a nuestro grupo y a participar de nuestra actividad de reflexión.


A pesar de la inexplicable apatía que en sectores del centro derecha de nuestro país, por otra parte mimético a los del resto de España, se puede observar, nosotros continuamos trabajando para defender aquellos fines e ideales que en su día nos propusimos; contando con la ayuda de todos vosotros y de los invitados que acudan a nuestro Foro. Sin duda, lo conseguiremos.


Junta directiva Foro 1989

miércoles, 21 de enero de 2009

NI ESTABAN NI SE LES ESPERABA...



Hace algunas semanas, en este mismo blog, mostré mi escepticismo al respecto de los cambios que se prometían, ¿felices?, en el Partit Popular de Catalunya como consecuencia de la renovación de la dirección en Cataluña y muy singularmente en la directiva provincial de Barcelona.

Fui escéptico, aunque a la vez imprudente al dar un voto de favor, -(el enésimo al PPC)-, a la nueva dirección provincial encabezada por el notario Bosch. Ahora, se decía las cosas irán mejor, abandonaremos la abulia y apatía en que está instalado desde hace muchos años el PPC. Yo no creí en tal afirmación pero, para evitar el calificativo de derrotista, espere a que la cruda realidad me diese, dicho sea con toda la modestia del mundo, la razón.

Pues bien, como diríamos en argot jurídico, a los hechos concretos me referiré.

El pasado día 14, 15 y 16 de enero se celebró en el Colegio de Abogados de Barcelona, huelga decir que es el Colegio más importante e influyente de Barcelona y por ende de Cataluña, una junta general extraordinaria para aprobar los nuevos Estatutos colegiales.

No me interesa reseñar aquí las importantes cuestiones que para la profesión tiene esa normativa colegial sino la importancia e influencia que el Colegio como tal tiene dentro de la tan invocada, y nunca acabada de precisar, sociedad civil catalana Y es ahí, precisamente, donde radica la cuestión importante. El PPC se ha vuelto a comportar como ese partido silente, ensimismado y cobardón que és.

Allí no estaba, ni se les esperaba, ningún cargo o carguillo del PPC. Y lo grave es que no se les esperaba porque si de lo que se trata es de hacer política, si se me permite la expresión, “de alta competición”, se prefiere la butifarrada con los cuatro fieles seguidores de siempre o el tan “manido” encuentro en la casa Regional de Ceuta, que caso de existir me merece el mayor respeto del mundo, pero que tiene una eficacia política limitada.

También se podrá decir, con ingenua razón, que la asamblea de una asociación libre como es el Colegio de Abogados de Barcelona, no es terreno para las trifulcas políticas; aunque eso no lo pensaron determinados colectivos, convenientemente instigados por la Generalitat de Catalunya, que intentaron volver a la carga, entre otras cosas relacionadas con el catalán, con la obligatoriedad de dicho idioma en las comunicaciones con los juzgados en los casos del turno de oficio.

Afortunadamente allí estaban abogados afines a “Ciutadans” que cortocircuitaron adecuadamente, hasta la próxima oportunidad que se les presente a los “abogado-filólogos”, tales pretensiones.

¿Ha cumplido en este caso el PPC con su obligación?, ¿Quién va a responder de esta desidia? Por enésima vez un velo de frustración recae sobre la acción política del PPC.


Pericles

miércoles, 7 de enero de 2009

UNA ALTERNATIVA MODERADA PARA CATALUÑA

Este artículo quiere incidir y profundizar un poco en la situación que con total acierto describía Keyra. Hay 2 proyectos para Cataluña y su futuro:

El primero es el desarrolado por el “Govern d’Entesa" y compartido al 90% por CiU (creador del mismo) que hace que cada día y a marchas forzadas Cataluña pierda peso específico en el conjunto de España y Europa. Ese proyecto es un proyecto en el que se pretende silenciar a la disidencia (lo hemos visto con la renovación de frecuencias radiofónicas, por ejemplo), imponer una ideología obligatoria y donde libertades básicas como la libertad de los padres para elegir libremente el colegio, ideario y lengua en la que quieren educar a sus hijos no pueden ser ejercidas.

En su proyecto, la TV pública tiene ideología: con programas en los que hay presentadores que abiertamente critican unas opciones políticas (siempre las mismas); programas en los que hasta los niños cantan Els Segadors con la presentadora (Julia Otero en "No em ratllis"); donde se llega al absurdo de magnificar acontecimientos de "tanto interés medíático" como el reconocimiento internacional de la Federació Catalana de Bitlles o los partidos de fútbol de Navidad “Catalunya - “EuskalHerria” (textual) o este año Cataluña - Colombia (siempre en horarios primetime); una televisión donde se evita el uso de la palabra España o Espanya y tantos y tantos ejemplos. Su proyecto es intervencionista y no cree en la sociedad civil sino que pretende regular y controlar todos los ámbitos de nuestras vidas.

Ese proyecto causa desasosiego entre los catalanes debido al cansino y repetido discurso de confrontación con el resto de España y el extranjero (cualquiera que cuestione alguno de los dogmas inatacables de su imaginario colectivo como la revista “The Economist”, el informe del Departamento de Estado de USA...) y la dosis diaria de nacionalismo que cada día nos tiene que administrar a los catalanes nuestra clase dirigente y los políticos de CIU o TV3 repitiendo a diario y todas las veces que sea necesario “realitat nacional", "el país", “plantar cara”…

Un proyecto en el que esa misma clase dirigente tan nacionalista y/o independentista que tanto critica la falta de financiacion de Cataluña derrocha el dinero de todos los catalanes; aprobando sueldos millonarios para nuestra clase dirigente (167.000 Euros para el president de la Generalitat, 126.000 Euros para los consellers, 93.000 para los Secretarios, 87.000 para Directores Generales, 87.000 euros para los delegados en el exterior, 100.000 Euros para los miembros del CAC y de la CCRTV…), pagando viajes varios de los parlamentarios, Tunings de coches oficiales, subvencionando a varias entidades del mismo color político (Plataforma pro Seleccions Catalanes…), creando delegaciones en el exterior, gastando en Normalización Lingüística, pagando informes variopintos...

La educación en su proyecto sólo vale para educar a niños políticamente correctos, en una única lengua (“la lengua como obsesión” como decía The Economist) y donde no es respetado el derecho de los padres a elegir el ideario y lengua en el quieren educar a sus hijos, mientras tanto vamos perdiendo posiciones en el informe PISA y palabras como mérito, exigencia, calidad, bilingüismo o incluso trilingüismo ni existen. Es un proyecto en el que faltan proyectos ambiciosos y de futuro y en el que no paran de cometer errores; tienen paralizado el Cuarto Cinturón, han hecho una Ciudad Judicial en Barcelona “mutilada“ que a pesar de la inversión no unifica todos los órganos Judiciales de Barcelona (entre otros defectos), ni los socios del gobierno se ponen de acuerdo sobre la MAT, prefieren gastar dinero en construcción nacional antes que en proyectar grandes infraestructuras en los que confluyan todas las administraciones (incluida la Central), no han aportado ninguna solución a la crisis económica que sufrimos más allá de improvisar...

Frente a ese proyecto que nos lleva directos al abismo, propongo una Alternativa Moderada para Cataluña que priorice que Cataluña vuelva a ser puntera en España y Europa, que recupere el espíritu ambicioso que nos llevó a organizar unos Juegos Olímpicos en el 92 (gracias al esfuerzo y apoyos imprescindibles de la tan denostada por el nacionalismo “Administración Central“ y del del resto de España (sin los cuales dicho éxito no hubiera sido posible) y que desarrolle grandes proyectos.

Una Sociedad Abierta y no la sociedad clientelar y cada vez más cerrada en la que se ha convertido, defendiendo con todas nuestras fuerzas el valor de palabras como libertad, pluralismo o convivencia, pero también el de mérito, trabajo, eficacia y responsabilidad.

Una sociedad exigente con su clase política, en la que la prioridad no sea la “construcció nacional” sino las personas y sus problemas. Una sociedad que demanda más financiación pero que al mismo tiempo tiene unos políticos que dan ejemplo en austeridad y en buen uso de los recursos. Una sociedad que prioriza una educación de calidad.

Esta es una llamada a la resistencia, yo propongo no cejar en nuestro empeño, defender con firmeza aquello en lo que creemos ya que sólo con enumerar algunas de sus actuaciones retratamos el absurdo de su modelo.


Maverick